Esta fase tiene carácter eliminatorio y representa dos tercios de la puntuación total del proceso selectivo. Se compone de dos pruebas diferenciadas, cada una con sus respectivas partes.
Prueba 1: Temario (eliminatoria)
Consta de dos partes que se realizan en una única sesión, y ambas deben superarse para continuar en el proceso.
Parte 1.A – Desarrollo de un tema escrito
El aspirante debe desarrollar por escrito uno de los dos temas sorteados en el momento de la prueba, correspondientes al temario oficial de la especialidad.
Parte 1.B – Supuesto práctico
Consiste en la resolución de un ejercicio práctico diseñado para evaluar la formación científica del aspirante, así como su dominio de las habilidades técnicas necesarias para el ejercicio docente.
El ejercicio puede incluir varias cuestiones y se ajusta a los criterios establecidos en el Anexo II de la convocatoria según la especialidad a la que se opte.
Ambas partes se corrigen de forma conjunta. Para superar esta prueba será necesario obtener una puntuación igual o superior a 5 puntos, siempre que en cada una de las partes se haya alcanzado al menos un 2,5.
Prueba 2: Programación y Unidades Didácticas
Esta segunda prueba tiene como objetivo valorar la capacidad del aspirante para planificar, desarrollar y defender propuestas educativas, atendiendo a los principios pedagógicos y curriculares vigentes.
Parte 2.A – Defensa de una programación didáctica
El aspirante debe presentar y defender ante el tribunal una programación didáctica propia, elaborada para un área, materia o módulo asociado a su especialidad.
La programación debe abarcar un curso completo e incluir:
Parte 2.B – Exposición de una unidad didáctica
El aspirante deberá elegir una unidad didáctica entre tres extraídas al azar, incluidas en su propia programación.
La unidad será expuesta oralmente ante el tribunal, y deberá contemplar el desarrollo de situaciones de aprendizaje orientadas al logro de las competencias clave y específicas del currículo.