El Diario montañés asegura que la

Estabilización docente genera malestar Sindicatos e interinos

Estabilización docente genera malestar Sindicatos e interinos

La estabilización docente genera malestar entre sindicatos e interinos: «Es un palo tremendo»

Los aspirantes cántabros salen perjudicados por «la falta de coordinación del Ministerio» y la ausencia de oposiciones en algunas especialidades, lo que les ha restado puntuación

Los resultados provisionales del concurso extraordinario de méritos han caído como un jarro de agua fría entre los interinos arraigados en Cantabria y los sindicatos del ámbito educativo. Y eso que algunas organizaciones «ya lo veíamos venir».

Las cifras de esta primera fase del proceso de estabilización docente en Cantabria revelan que un 67,9% de las 676 plazas convocadas por esta vía las ocuparán interinos que ahora trabajan fuera de la comunidad; es decir, unas 450.

Y si bien este concurso es de ámbito estatal -un interino cántabro podía concurrir en Andalucía, y viceversa-, el hecho de que solo 217 puestos hayan quedado provisionalmente en manos de profesores y maestros asentados en la región ha avivado la decepción.

«Es un palo tremendo, una injusticia increíble», juzgaba ayer en conversación telefónica Jaime Hernando, maestro especialista en Audición y Lenguaje, que confía en seguir trabajando a partir de septiembre, aunque no cree que todos sus compañeros puedan decir lo mismo. Los grupos de WhatsApp que comparte con otros interinos «echan humo»; allí lamentan no haber jugado la partida de la estabilización docente exactamente con las mismas cartas que los aspirantes de otras autonomías. Identifican varios factores contrarios a sus intereses.

Por ejemplo, está el hecho de no haber podido puntuar por oposiciones aprobadas de 2012 en adelante, ya que en Cantabria hay especialidades sin convocar en estos últimos años, recuerdan. Y ha pesado también la falta de homogeneidad del proceso: «En otras comunidades no se ha aplicado la ley al 100%, como se ha hecho aquí».

Los sindicatos coinciden en la falta de coordinación del Ministerio de Educación y FP, encargado de velar por la marcha del proceso en doce autonomías. Esto se ha evidenciado, por ejemplo, en la forma de proceder de algunas comunidades, que «se han guardado o han desviado» plazas del concurso de méritos, algo que «se ha permitido», apunta Diego San Gabriel, de STEC.

Este sindicato, uno de los que más se ha opuesto al proceso en el fondo y las formas, analiza otros factores «discriminatorios» para los interinos con arraigo en Cantabria. Entre ellos, está el ya de por sí carácter estatal del concurso -ya que pesaba «lo mismo» la experiencia en una u otra autonomía-; los puntos ‘perdidos’ por los aspirantes de Cantabria cuyas especialidades no se han convocado; las «diferencias» autonómicas en la «cultura del aprobado» -de ahí que STEC pidiera que se valorase el aprobado en la autonomía de concurrencia-, o la tardía adjudicación de plazas en territorios que decidieron ir por libre, como Galicia o Cataluña, lo que ha redundado en la resolución del concurso cántabro.

Además, hay comunidades que han «baremado distinto» a Cantabria, por lo que una de las medidas que plantea STEC para mitigar los resultados del concurso es que se «verifique» que los méritos de los adjudicatarios de las plazas son acordes a los que se han valorado en la región.

En septiembre, STEC teme que haya cientos de interinos que se vayan al paro o empeoren sus condiciones de trabajo. «Es el drama de mucha gente», dice San Gabriel, que censura aquí la falta de iniciativa de la Consejería: «Ha habido comunidades que han sabido velar por sus intereses y otras, como Cantabria, que no».

CC OO también advirtió hace meses de las consecuencias de un concurso de méritos como el que Cantabria ha resuelto provisionalmente. «Siempre nos hemos negado, y hemos sido el único sindicato que lo ha hecho», dice Conchi Sánchez, que incide en que el recuento de plazas hasta las 676 fue fruto de un trabajo conjunto entre la Consejería y otras organizaciones sindicales. Su solución, en cambio, era otra: apostar por el concurso-oposición simplificado, es decir, por la fórmula con la que Cantabria sacará en junio otras 220 plazas de estabilización docente.

Sánchez incide en que hay interinos asentados en Cantabria que han perdido puntos porque «no han tenido la oportunidad de presentarse a ninguna oposición». ANPE, en la misma línea, también censura las «pocas garantías jurídicas del proceso», apuntó ayer su presidenta, Rus Trueba.